Archivo de la categoría: Fantasías y Ensoñaciones

Tarareando estrofas

“Y el morbo se adueñó de la conversación,
   no dejaremos nada a la imaginación”.

Carmen Boza “De lirios y de éxtasis”

 

Sin miedo a hablar de nada.

Se construyen las palabras en torno a sensaciones que anidan sin razones en distancias por salvar.

No preguntes, no sé qué sucede, pero si tanto temor tienes o te asalta por esto que nace sin pensar, gira la cabeza y mira a otro lado, que yo continúo las andadas por ti…no hay necesidad que no podamos detener.

Escribo y escribo sin apenas recapacitar en el punto dónde todo crece o nace.

Si me pides que lo sitúe, cogería tu mano y la situaría aquí, sin dudar, sin medir las palabras, sin razonar o preocuparme qué pensarás de mí. Todo nace aquí, entre mis piernas, bajo mi vientre, donde todo el calor se instaura y se escapa al raciocinio.

Cierra los ojos, por favor, no pienses y siente el temblor de mi cuerpo con tus manos rozando mi piel.

Y me dices que todo está por contar, que todo se habla antes de comenzar…

Yo te pido que no te agarres a la razón, que dejes volar tu imaginación…que sientas, que dejes de buscarle a todo una razón de existir o de ser.

Las mejores cosas surge sin más y estas sensaciones denotan que todo vuelve a empezar.

Es un círculo de emociones. Una sensación elevada al cuadrado. Un perímetro de deseo que nos abarca a los dos. Un deseo. Un inicio…de un final que nadie quiere ejecutar.

Tu mano que arranca emociones. Tu voz que estimula mi anhelo. Mis ganas que mojan …todas las razones para empapar las palabras en continuas incursiones de piel y sofocos; los míos, al sentir esa proximidad de tu cuerpo con mi hambre de ti.

Y los puntos cardinales que marcan el recorrido y el punto de encuentro, disienten de esta vorágine de verbos conjugados y de propósitos que interseccionan caminos equidistantes entre el deseo y el no saber muy bien qué trayecto tomar.

Las palabras se tornan incendios sin querer.

Los garabatos que escribimos prescriben significados y se transforman en inquietudes ardientes. Fuegos que se trazan con vocales y consonantes mientras se dibujan pasiones imposibles de contener.

Y sin querer llegar…es como pudimos tararear ese estribillo de Carmen Boza que dice algo así: ”el morbo se adueñó de la conversación, no dejaremos nada a la imaginación”.

 

Anuncios

Cuerdas

Recuérdame quién soy a través de tus manos.

Me he acostumbrado a tu lengua. A tus círculos concéntricos.

Tu piel me sabe a sal. Y a mar.

Tus cuerdas me atan. De manos. De pies. Por la cintura. Por el pecho desnudo.

Mi cuerpo entero sometido a tus ataduras.

Cuerdas que amarran y dan libertad. Todo a un mismo tiempo.

Todo en el mismo acto.

Literalmente.

Y ensordecida por los nudos que trazas en mi anatomía, me desvelo a cada instante exaltada por el ímpetu acontecido en cada aproximación de tu cuerpo hacia el mío.

Cuando te vas, sigo sintiendo la presión de tus cuerdas en mi piel.

Pero no hay nada que dañe más, que la sensación de vacío que me dejas.

Experiencias culinarias

“Pero esta noche prefiero que me vivas tú”

Follamantes – Carlos Salem

 

Abre la nevera. Yo te espero en la cama. No tengas miedo. Ni creas estar eligiendo alimentos inadecuados para lo que te he pedido.

Me he adelantado a tus expectativas y, esta vez, he arriesgado yo.

Esta tarde estaba aburrida en casa y bajé a comprar a esa tiendecita pequeña del barrio, esa que está al doblar la esquina del bloque de enfrente. Ya sabes, por lo de favorecer el comercio local, y qué coño, por qué el supermercado de dos calles más atrás, ya sabes que peta a esas horas.

Cuando he cargado con toda la lista que llevaba en mente para la ocasión, he notado que me han mirado con esa cara de…”tú esto no lo quieres para cocinar!!”, pero es que no me apetecía contestar preguntas impertinentes a esas horas. Al salir de la tienda pensé…que las pobres ni se podían imaginar, más bien era mi culpabilidad de organizarlo todo sin avisar, y debía llevar tatuado en todo el cuerpo y garabateado con khol negro en mis ojos verdes, la intencionalidad y el fin que iba a dar yo a todo ese festín de comida erótica con la que he cargado todas las escaleras de los dos pisos que me acercan a casa. Lo de que adivinaran los “medios”, ya estaba de más.

He debido de ver más veces de las estimadas “recomendables” la escena de la cocina de la película Nueve semanas y media, porque desde entonces, sabes que me ronda la idea de hacer un trío extraño entre tú y yo.

Tú y yo y la nata, baja en calorías la he comprado por lo de no saltarnos la dieta. Tú, yo y las fresas de Palos de la Frontera, que las demás no saben a fresa. Tú yo y la leche condensada, es un rato pringosa, pero luego una ducha. Tú y yo y el champagne…pero hoy he comprado cava de la zona de una bodega alicantina modesta, que ya sabes que la prestación del paro que se me ha quedado, apenas da para nada… Tú, yo y el chocolate líquido, ese que ya viene en bote de abertura fácil y que no gotea para hacer dibujos de trazos finos en mi espalda…o dónde quieras!!!. Tú, yo y las cerezas, pero seguro que nudos con la lengua como los que hacía Horne, la de la serie de Laura Palmer, a mí no me salen. Más quisiera yo!!…la de momentazos que me hubiera ganado con esa técnica!!.

Tú, yo y los hielos…sí, sí, esos de forma de piña que están en un molde de silicona rosa y que no te dejo usar para tus cubatas de sábados por la noche cuando no salimos y no hay ganas de nada. Y los imagino derritiéndose por mi pecho…y pienso…qué frío y qué morbo más tonto puede destilar el cambio de estado del agua de líquido a sólido !!!!!…

Y hoy, ya lo ves, las ganas se expanden a su anchas por toda mi casa, por mi cuerpo…por la cantidad ingente de comida para sesión gastroerótica que tengo escondida por las bandejas de la nevera, para que no llegaras a la noche y engulleras lo que no es para “comer” si no es servido en otra bandeja que no sea yo.

Ya, ya….ya veo que te pillo un poco fuera de tono, que no sabes a qué atenerte, ni de qué va todo esto…Qué vienes cenado de casa de tu madre y te pillo sin hambre, pero …no me mires así!!!, que me haces sentir marciana!!…¿¿dónde quedaron nuestras ganas??, ¿¿y las promesas de cumplir fantasías??, ¿¿dónde está tu ferviente devoción por complacerme??…¿¿y la sensación de adrenalina que da salirse de la misma “postura de la cucharita” de estos meses atrás??…

Venga, ves, coge todo lo que te apetezca y ven, pronto.

Que esta noche prefiero que me vivas tú…y adereces mi cuerpo con ingredientes a tu gusto como entrantes…

Venga, ves…que el hambre apresura…

Y de postre, mejor yo.

Apagar. Encender.

“Apago el ordenador. Apago la luz. Sigo encendido”  Follamantes  (3 – 140 balcones y alguna flor #40 ) Carlos Salem

Me he sentado a escribirte una carta de amor. O eso pensaba. Conforme iba deslizando mis manos por el teclado sonoro del portátil, me he dado cuenta de lo obsceno del lenguaje.

Pero no podía parar. Ya está acabada (y quiero), necesito enviarla.

Te decía tantas cosas…y tan sinceras, que cuando la he vuelto a leer me he sonrojado. Como antaño. Como siempre.

Decía algo así, creo…porque me he apremiado a mandarlo por email antes de tener miedo de que tus manos lo abran, tus ojos se deslicen por el y el miedo te invada.

Sí. Ese miedo extraño que los hombres tienen a que una mujer les hable de deseos, fantasías o sexo. Que se nos etiqueta bastante rápido en cuanto somos conscientes de nuestro cuerpo, lo que buscamos y lo que pedimos….sin indirectas.

Te decía…así por encima, que me encantan tus manos calientes cuando corretean por mi cuerpo, que nunca se cansan de perseguirme, que sin mediar palabra ni sonido, tus yemas de los dedos recitan mis versos más impúdicos.

Que me gusta sentirte detrás, cuando no te veo y sólo te siento. Que da mucho morbo. Que así a voz de pronto, confieso que me trastorna…

Es impresionante lo que tu respiración escondida me cuenta de ti, que sin ver tus gestos te noto excitado, tu aliento en mi cuello, tus manos surcando valles y montes, todos esperando tu avance….indecente.

Y el silencio se rompe lleno de suspiros, jadeos, palabras irreconocibles…que no cuentan nada y lo narran todo; que a buen entendedor pocas palabras bastan. O eso dicen.

Y tú, que ya me conoces, o no, alargas caricias, besos y roces, hasta saber que me tienes ya preparada.

Y atormentas el deseo de tenerte con los dedos de tu mano, esos que a escondidas buscan rincones que no están a la vista, secretos, mojados.

Y yo, tan ajena a todo lo terrenal, me dejo llevar por dónde tú juegas.

No soy mujer fácil, tampoco difícil, eres tú y tus besos, eres tú y tus manos, eres tú y tu tacto, eres tú y tu voz, eres tú y las incursiones en mi cuerpo…los que lo hacéis todo simple, llano, sin complicaciones, fluido. Yo no me opongo, ni dispongo resistencia. Los tiempos que corren no son buenos para el amor, sí para el sexo rápido, impersonal, desvalido de encanto.

Y yo, aturdida, sumida en un extraño sueño, mecida por un consumido deseo…me voy entregando a todo lo que tengas premeditado. O no. Que, a veces, el sexo se sueña y luego nada sucede como se supone, dejando camino libre a la improvisación, al Aquí y Ahora. Al presente, conjugando el verbo amar, en cualquier tiempo imperfecto. Otorgando sinónimos que lo definen como algo fugaz…o hasta sucio… Y yo, conmigo, contigo, los dos juntos, sucio no hacemos más que el amor. O follar. O comernos vivos.

Con la tendencia que tengo de revolcarme en recuerdos, hoy me acordaba de nuestra última noche juntos… Cada día tu cuerpo me recuerda a un plano orográfico que ya conozco. Y voy uniendo con líneas, que van de punto a punto, caricias y estímulos. Como los perros de Paulov, sabiendo que a una incursión en mi piel le sigue un estímulo conocido y buscado. Una sensación placentera, como cuando tu lengua pasea por mi cuello desnudo…y el cuerpo se tensa y el deseo se instaura más allá, más abajo de un monte con nombre de diosa romana…

Pase el tiempo que pase enredada desnuda a tu cuerpo, el deseo no narcotiza, ni aletarga. Al contrario, despierta hormonas y células, que esperaban la búsqueda impaciente de nosotros. Sed que no sacia. Ni crea sequías. Ni alimenta  desiertos.

Y leo lo escrito de nuevo…

Apago el ordenador. Apago la luz…y sigo encendida.

Pensando en las noches. En mis letras. En los recuerdos que guardo de ti. En el deseo que siembras en mi.

Fuego contenido

“Ven. Juguemos con fuego a quemarnos en serio”  Follamantes  (3 – 140 balcones y alguna flor #113 ) Carlos Salem.

 

Si jugamos con fuego, quemaremos nuestros cuerpos.

Las letras alivian el calor. O lo encienden…según qué desees.

Pero ven….vamos a quemarnos de verdad, que estoy cansada de promesas que viene y van.

Cansancio que apremia a estas manos y a estos ojos verdes, que quieren tocarte y verte…y tú te escondes.

Qué extraños animales los hombres…qué seducen, enredan y después se contienen. Aunque podría jugar a sinónimos  y te los enumero todos: comedir, mesurar, aguantar, reprimir… necesitas muchos más??…

Venga, ven…juguemos con fuego a ver quién se quema primero !!!

Quememos los nombres, quememos las normas, quememos los miedos, quememos hasta las noches insomnes que acumulo noche tras noche.

Por quemar, quememos  palabras, quememos las tildes, las sílabas….los sonidos de letras que entrañan las ganas….gemidos, susurros, caricias, abrazos y la fuerza que entrañan.

Quemémoslo todo!!!

Sonrisas, ecos de voces, recuerdos…todo lo tuyo. Y lo mío.

Hagamos hogueras y apaguemos cenizas…que ya la memoria me falla.

Ha pasado tanto tiempo que el fuego apenas me invade.

Contigo.

Yo sigo quemando las ganas. Yo juego con fuego sincero, del que no daña. En otra cama; la mia.

Ven, juguemos con fuego a quemarnos en serio,…

Que el tiempo se escapa y el hambre de ti se me escurre de los dedos.

Ven, antes de que sea tarde.

Muy tarde.

Conjugar-te

“Eres el verbo que mejor se conjuga con todos mis tiempos. Eres la suma de todo lo que me niego a restar en mi vida” Follamantes (Lo que eres) – Carlos Salem.

 

No hace falta que te diga que eres pasado, presente y futuro, aunque me quedo contigo AHORA.

Que me conjugas en todos los verbos que conozco en mi Vida: Soñar, Besar. Buscar, Encontrar, Sentir, Vibrar, Mojar, Desear, Alentar, Calentar, Inspirar, Emocionar…y el qué más, Escribir-te.

No quiero restar si es contigo. Mejor si es sumar a todas horas, que multiplicar me parece descarado a estas alturas y dividir no es mi plato fuerte. Fui mala estudiante con los números. Me gustaban las letras y los versos, y con ellos te puedo alcanzar.

Que tocarte, ya me parece un delirio imposible….pero soy mujer optimista y todo se andará, aunque en sueños húmedos ya te alcanzo yo y también mis orgasmos.

Sin serlo todo, no eres nada. No quedas vacío, ni inerte en mi mente. Más bien, avivo tu esencia con toda la presencia que puedo de mis dedos medio e índice, esos que te sueñan, te buscan y te crean en excesos sentidos.

Ahora, no estás y puedo sentirte presente, pero no quiero hablarte en pasado, ni en futuro, que son tiempos incoherentes en mi apetito indecente….de ti.

Y con esta declaración de verbos me alejo.

Que el ansia de soñarte apremia y las horas de sueño no me bastan. Ni me llegan. Ni me alcanzan para tanto empeño.