Microrrelato IV: Una habitación más.

Me levanté de la cama. Me sentía incómoda en ella.

Me acerqué a la ventana y con una única y profunda inspiración conseguí atrapar todos los olores que se adentraban en esa pequeña habitación; una brisa fresca hizo estremecer mi piel desnuda, el rocío de la madrugaba atenuaba el perfume de los lirios que colgaban de las tapias que desde aquella panorámica mi vista alcanzaba a percibir. Las calles sin transeúntes, sin ese acostumbrado enjambre de ir y venir de personas, parecían estar a la deriva, como si fueran pasillos fantasmales que con la oscuridad engullen recuerdos y pasajes de la memoria, individual y colectiva.

Todo parecía estar tan quieto….tan distante…que comencé a sentirme parte de aquel silencio. Aquella inactividad envolvente.

Una llamada inesperada me despertó de mi letargo.

Me giré a buscar con mis ojos tu presencia. Te incorporabas a atender la llamada, mientras alargabas tu mano como buscando mi cuerpo a tu lado. Escuché como pedías dos zumos de naranja, dos cafés con leche y dos tostadas…con esa voz adormecida que, inusualmente, acompañaba en la madrugada de hoy. Y mientras lo hacías, me mirabas cómo pidiendo permiso para compartir ese instante conmigo, intentando alargar la noche de caricias y besos interminables que me habías regalado de manera furtiva.

-No. Ya sabes que no puedo. – acerté a contestar a esa mirada vacía de palabras y llena de intenciones.

Aquella llamada imprevista, no sólo me había sacado de golpe de un letargo necesario, sino que me había devuelto a la realidad con una cierta crudeza difícil de tolerar.

Sin apenas tener tiempo para refrescar mi piel y apartar olores que no eran familiares bajo una lluvia de agua templada y espumoso gel, rebusqué mi ropa sobre la tarima del suelo, intentando hacerlo con un orden que me permitiera mantener la calma. Con cada prenda que iba cubriendo mi cuerpo, tu mirada me iba desnudando nuevamente, como cada instante en que lográbamos encontrarnos.

Bastaron diez minutos para volver a sentirme protegida bajo una blusa de seda blanca que dejaba entrever mi lencería, un traje de chaqueta de tono gris, unas medias infinitas que se aferraban a mis piernas y unos stileto negros que martilleaban el suelo al caminar con cada paso que daba de aquí a allá intentando no olvidar nada.

Se había hecho tarde.

Salí de la habitación con prisa, sin acordarme de estrellar tu boca con la mía.

Se había hecho tarde.

El móvil comenzó a sonar. Era Juan. Los niños ya estaban preparados para ir al colegio y yo aún no había llegado. Acerté a entender que él tenía una reunión de trabajo a las 8 de la mañana muy importante a la que no podía faltar, su madre no podía ir hoy a recoger a María y Francisco y yo aún no había vuelto del aeropuerto de la reunión de trabajo que había tenido en Barcelona la tarde de ayer. Su voz le delataba nervioso, casi al borde de un colapso. Los improvistos nunca le sentaron bien.

-Tranquilo, ya estoy de camino. En 15 minutos recojo a los niños en la puerta de casa. Déjalos solos, mientras se preparan las mochilas. Francisco ya tiene edad para cuidar de María. Nos vemos en la cena.

En el coche de camino a casa, los olores de mi piel seguían trayéndome el recuerdo de tu piel y tus besos. Un nuevo encuentro a la espera de una llamada que no tardaría en llegar.

Mientras tanto, otra vida esperándome entre otras paredes, otros olores, otras calles…y cuando miro a través del retrovisor observo que el hotel va quedando alejado, tanto como ese desayuno para dos, esas sábanas empapadas de sudor y risas cómplices.

Y, en breve, volveré a encontrarme con tu presencia en los pasillos del trabajo; sin apenas hablarnos. Como si nada hubiera entre tú y yo.

Anuncios

Un comentario en “Microrrelato IV: Una habitación más.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s